miércoles, 24 de febrero de 2010

PIPI EN LA CAMA

Javier solo se hacía pis en la cama cuando tenía pesadillas o cuando Gosy le hacia alguna visita nocturna. Esta noche había soñado con que era una estrella de futbol muy querida y muy bien pagada.
Gosy era su monstruo personal o por lo menos así era como el se definía a sí mismo. Esta mañana también había mojado la cama pero en realidad ya no estaba preocupado, había llegado a un acuerdo y había traspasado su monstruo personal a su hermanito Luis que tenía ocho meses. Javier estaba muy contento había conseguido engañar a Gosy pues aunque Luis se hiciese pis no habría gran problema ya que usaba pañales y además ya era hora de que le dejase en paz ya que se estaba haciendo mayor y pronto iría al campamento de verano y no quería ser el hazmerreir de sus compañeros de colegio cuando apareciese con las sabanas húmedas por culpa de Gosy.
Mami le regaño cuando vio las sabanas húmedas como tantas otras veces, pero Javier le prometió que esta sería la última vez.
- siempre dices lo mismo- respondió la madre.
Con una sonrisa de inocencia Javier le respondió que esta vez lo decía muy en serio.
- corre baja a desayunar mientras arreglo este desastre –dijo la madre mientras tiraba de las sabanas de la cama de Javier como podía ya que su embarazo le restaba movilidad.
Javier bajo las escaleras a toda prisa. Estaba feliz por haber conseguido burlar a Gosy. Hoy era un día perfecto y nada ni nadie se lo iba a fastidiar.
Cuando regreso a casa después del colegio y de las múltiples actividades extraescolares Mami estaba esperándole en la entrada con la cara que solía poner cuando Javier hacia algo mal.
- ¿Se puede saber que le has hecho a tu hermano? – Pregunto Mami esperando una respuesta que ya sabía de antemano.
Javier intuyo que su madre sabia la verdad y que mentirla agravaría aun más las cosas.
- Yo solo quería no tener miedo- respondió Javier mientras se mordía las uñas o las pocas que le quedaban.
- Claro, y por eso metes esto en la cuna de tu hermano – Dijo Mami mientras sacaba de detrás de ella a Gosy sujetándole de un pie. El se revolvía pero Mami lo tenía bien cogido.
- Pero Mami – Javier se acerco a su madre manteniendo la distancia con Gosy – el es culpable de que me haga pis en la cama y además Luis duerme tranquilamente y no veo justo que él no tenga un monstruo que le atormente por las noches como hace Gosy conmigo.
Mami dejo a Gosy en el suelo y se acerco a su hijo para abrazarle.
- Mira hijo mío – dijo dulcemente- Gosy forma parte de tu educación.
Javier se quedo asombrado de que su madre conociese el nombre del monstruo, pero pensó que las madres lo saben todo y ya está.
- Cuando consigas no tenerle miedo, el desaparecerá y en ese momento te abras hecho mayor.- le explico Mami.
- Ya, pero Luis no tiene monstruo y eso no lo veo justo- se defendió Javier.
- El lo tiene al igual que tu, pero aun es muy pequeño para tenerle miedo.- Papi y yo lo tenemos guardado en el armario.- dijo Mami. -¿quieres verlo? – le pregunto.
- Si- respondió Javier
Mami cogió de la mano a Javier y lo llevo hasta la habitación donde Luis dormía plácidamente. Abrió el armario donde guardaba toda la ropa y saco unas mantas del fondo, que solo se usaban durante el invierno.
- Acércate y mira – Invito Mami a su hijo tendiéndole ante el su mano derecha.
Al principio por el cambio de luz a Javier le costó mirar hacia el interior del armario pero cuando sus ojos se acostumbraron vio un ser de un color amarillento enfermizo arrinconado en una de las esquinas.
- Pylo, date la vuelta para que Javier pueda verte- La voz de Mami sonó autoritaria.
Aquello obedeció y se dio la vuelta. Javier quedo horrorizado. Dientes enormes, ojos inyectados en sangre y cicatrices y pústulas por casi todo el cuerpo fue lo poco que alcanzo a ver antes de cerrar los ojos. Los abrió cuando escucho que su madre había vuelto a meter las mantas y cerrado el armario.
Bajo al comedor y después de terminar los deberes y cenar subió a su habitación.
Aquella noche Gosy visito a Javier y al día siguiente la cama volvió a aparecer mojada. Mami le volvió a regañar pero no le importo ya que hubiera disfrutado enormemente contándole a Gosy lo que había visto en la habitación de su hermano Luis y como su madre le había dicho que cuando llegase su hermanita ambos hermanos dormirían juntos y sus monstruos también.

ELLA Y NOSOTROS


Nos acercamos todo lo que podemos a ella, tiene que morir por que así lo hemos decidido. Esta sentada en la parada de autobús leyendo un libro de gran tamaño, no lo podrá terminar, nosotros se lo impediremos.
Cruzamos la calle, la noche es perfecta para morir. Nos acercamos a la parada y aunque no tenemos ninguna arma no hace falta pues somos muchos. La mataremos con nuestras propias manos.
Nos sentamos junto a ella, levanta la mirada levemente y nos mira. Sonreímos. Sigue leyendo, aun no es el momento, tenemos que esperar la señal y cuando esta llegue la rodearemos y la destrozaremos a golpes, pues somos muchos.
La señal por fin ha llegado.
Nos levantamos y ella levanta la vista y me mira solo a mi. ¿Por qué yo y no otro cualquiera?. Sus ojos son cálidos, bellos, y suaves llenos de vida e inocencia. Pero no nos dejamos engañar. Nos juntamos en unos solo. Ella deja el libro y me mira, no tiene miedo a nuestro aspecto enfermizo, enorme, macabro e irreal. La miramos y su tranquilidad nos llena de ira.
Atacamos con furia, todo es destruido a nuestro alrededor, salta hacia atrás y se aleja de nosotros. Una luz brillante sale de su cuerpo y la envuelve. Su intensidad nos hace daño, nos protegemos como podemos pero es difícil tapar siete ojos con solo dos manos. Cuando el resplandor decrece la miramos. Es un ángel, nuestro mortal enemigo desde el inicio de los tiempos. Luchamos en una sinfonía de destrucción, montamos un pequeño Apocalipsis a nuestro alrededor. Ella tiene un descuido y nosotros lo aprovechamos para atravesar su cuerpo y extraerle el corazón. Grita dañando nuestros oídos y finalmente muere. Devoramos con ansia el trofeo que hemos extraído de su cuerpo, es dulce, sabroso y muy tierno. Cuando lo terminamos de saborear nos dedicamos a destrozar y devorar su cuerpo que yace inerte sobre el asfalto.
Una luz más intensa que la que desprendía mi caído enemigo me rodea interrumpiendo mi voraz apetito. Decenas de angeles me rodean. El grito era una llamada de auxilio que a sido atendida. Es mi fin pues aunque grite nadie me ayudara. Esa es la gran diferencia.

jueves, 11 de febrero de 2010

HIVE

Hive o Colmena es un juego abstracto para 2 jugadores en el que para obtener la victoria deberemos rodear completamente la abeja reina del adversario antes de que el consiga hacer lo mismo con la nuestra.
Los únicos componentes del juego son 11 fichas para cada uno de los jugadores de altísima calidad en el que están representados diferentes insectos (saltamontes, arañas, escarabajos, hormigas y la abeja reina, que no la abeja Maya) que al igual que en el ajedrez tendrán diferentes formas de moverse.
Al comienzo del juego solo habrá dos fichas (una por cada jugador en la superficie de juego) y como únicas opciones en nuestro turno solo podremos poner una nueva ficha o mover una de las que ya están en “la Colmena”.
Las piezas de nuestro color solo pueden ser desplegadas en contacto con nuestras piezas, nunca en contacto con piezas del adversario.
Antes del 4º turno deberíamos haber desplegado nuestra abeja reina y desde el momento en el que entre en juego podremos mover nuestras piezas por la colmena.
Las reglas generales antes de pasar a la explicación de los movimientos de cada pieza son sencillas.
-No se puede mover ninguna pieza si con ese movimiento rompemos la estructura de la colmena.
- Con la excepción del saltamontes y del escarabajo, las fichas solo pueden mover si están libres para hacerlo. Si la pieza no puede deslizarse físicamente desde su lugar de origen hasta su lugar de destino su movimiento estará restringido.
El juego termina como ya hemos dicho al principio cuando el jugador consigue rodear completamente la abeja reina adversaria, da lo mismo el color de las fichas con la que está rodeada. Puede ocurrir que al mover una de las fichas ambas reinas queden rodeadas por lo que la partida será un empate.
OPINION. Es un gran juego para 2 jugadores y muy, muy adictivo. La mecánica es sencilla y enorme la capacidad de hacerte pensar tus siguientes movimientos. Uno de los mejores juegos para dos jugadores que hay en el mercado actual y que no debería de faltar en la ludoteca de nadie.

AVION DE PAPEL

Aquel día amaneció nevado. Era Navidad y Carlitos se levanto temprano para ver los regalos que estaban debajo del árbol. Aquel año aunque se había portado bien y las notas eran muy buenas solo había pedido una cosa a Papa Noel.
Su “regalo” no estaba debajo del árbol como él esperaba, rebusco y rebusco entre una multitud de cajas envueltas en papeles de colores y sujetas con deslumbrantes cintas. Un sentimiento de tristeza inundo su pequeño cuerpo dando paso a una total alegría al escuchar una voz que provenía de la cocina. ¡Era la voz de su padre!
Mama sonreía al ver tan feliz a Carlitos y como este se olvidaba de desayunar mientras le contaba a su padre con todo lujo de detalles todo lo acontecido en los dos últimos meses. Había mucho que contar y no quería dejarse nada en el tintero. Le conto como Luis se había fracturado la pierna jugando al futbol, la colección de cromos que tenia Dani y que según su madre terminaría algún día en el cubo de basura sino recogía su habitación, le conto también que Don Fernando, su profesor, había sido sustituido por la señorita Clara. Relatos y relatos fueron sucediéndose uno tras otro separados solo por los momentos que Carlitos mordía una galleta o sorbía del vaso de leche.
Carlitos recordó a su padre una promesa realizada antes de que se marchase a trabajar lejos. Una promesa de que le enseñaría a fabricar aviones de papel y que juntos irían al parque para que estos pudieran volar sin chocarse con las paredes de la habitación o del pasillo de casa.
Papa sonrió al recordar esta promesa y saco unos folios de su cartera. Carlitos rebosaba felicidad mientras ayudaba a recoger la mesa a su madre. Se imaginaba a sí mismo como a un gran ingeniero capaz de crear un avión tan grande que fuese capaz de llevar una ciudad en su interior.
Después de varios intentos logro al final un avión de papel aceptable. Realizo las primeras pruebas en el pasillo y aunque el vuelo era cortado por las paredes Papa le dijo que era un buen avión y que lo irían a probar al parque.
El parque estaba totalmente cubierto por la nieve, Carlitos y Papa se abrigaron pues hacia frio en la calle. El avión se encontraba en el interior de la bolsa protegido del viento hasta que llegase a la zona de pruebas cercana a los columpios. El viento movía la bolsa, parecía que el avión estuviera impaciente por salir y volar.
En el parque no había mucha gente, la mayoría se había quedado en casa al abrigo del calor de la calefacción.
Carlitos saco el avión de la bolsa de plástico y siguiendo las recomendaciones de su padre calentó con vaho y le susurro algo mientras lo hacía, lo sujeto fuertemente y lo lanzo. Parecía que se estrellaría contra el suelo nevado pero una ráfaga de viento le levanto hacia arriba, muy alto, muy alto.
El pequeño avión voló cerca de un pájaro que miraba con asombro como un avión de papel le estaba diciendo hola.

ANUEL

El pesado crozius arcanum colgaba del cinto del Gran Capellán Interrogador Anuel mientras la nave realizaba los últimos ajustes para el aterrizaje. La orden había sido tajante y los conocimientos de Anuel en el proceso de interrogación de los Descarriados eran requeridos de inmediato en una de las bases del planeta Lesy IX. Multitud de pergaminos con letanías y protecciones ante los enemigos del glorioso emperador decoraban su armadura de exterminador aun humeante. Las órdenes habían sido transmitidas mientras una compañía del Ala de Muerte bajo su mando defendía una posición vital en el astropuerto del planeta, debían de evitar que nadie abandonase el planeta.
Anuel partió enseguida hacia la gran catedral de la ciudad donde según los informes que había recibido se encontraba uno de los No Perdonados, había sido capturado durante una incursión de una escuadra de exploradores dirigida por el sargento Helial.
Las puertas laterales se abrieron y Anuel bajo por la rampa, al final estaban apostados cuatro exterminadores del Ala de Muerte que acompañaron al capellán hasta el interior de la catedral iluminados solo por las relampagueantes cuchillas de la guardia personal ahora bajo las ordenes del capellán.
Antes de que las cinco impresionantes figuras se acercaran al enorme portalón este se abrió dejando salir un fuerte olor a incienso. Las puertas decoradas con diversos motivos, recordaban los milagros del glorioso Dios Emperador y padre de todos los primarcas que yace actualmente en su trono dorado salvaguardando a la humanidad de los incontables peligros que la acechan. Anuel y sus acompañantes inclinaron levemente en señal de respeto la cabeza antes de pasar.
El interior estaba iluminado por millares de velas que habían ennegrecido el techo y las cúpulas superiores, las paredes llenas de tallas de los grandes momentos de la historia habían perdido todo su esplendor que antaño habían poseído. Los ventanales habían sido construidos con la intención de que nada escapara de aquel lugar sagrado hacia el exterior. Incensarios de gran tamaño se ocupan de impregnar el lugar de una atmosfera que invitaba al recogimiento interior. Incluso con la protección de la armadura Anuel sintió el poder que durante milenios se había acumulado en este lugar, poder amasado por la gran cantidad de plegarias y letanías allí recitadas por almas anónimas, todas en comunión con el alma del gran Emperador.
Una figura encapuchada saludo de forma ritual al Capellán, este devolvió el saludo.
-¿Dónde está?- las palabras surgieron lentas y pausadas. Palabras controladas por una disciplina inquebrantable de décadas al servicio del gran Capellán Interrogador Asmodai.
- En las catacumbas, mi señor.- la pequeña figura fue retrocediendo e intentando apartarse del camino del Capellán.
- Conducidme, pues sin más demora ante el.- Las palabras se entretejieron con el humo de las velas.
Flanquearon la puerta de una de las capillas secundarias que se encontraba alejada del cuerpo principal de la catedral. El olor a incienso y la sensación de presión se relajaba en el interior aunque no desaparecía.
Mientras caminaban por los pasillos hacia las catacumbas los pensamientos de Anuel volvían con aquellos que había dejado de forma precipitada. Sus gloriosos hermanos ya habrían tomado posiciones para continuar su avance hasta el palacio del corrupto embajador. La marca del caos se había hecho presente en aquel corrupto gobernante y en su pueblo. Debían de ser purgados, debían de ser liberados y debían de ser exterminados. Había sido elegido para aquel cometido y no le gustaba dejar las cosas a medias. Anuel se inquirió a sí mismo por este pensamiento, sus hermanos podían llevar a cabo la misión sin su liderazgo, pues sabían de sobra que su cometido era más importante que sus propias vidas y que el obtuviese éxito en esta nueva empresa ensombrecería cualquier gesta realizada ese día.
El tamaño de las catacumbas era superior a la superficie de la catedral. Por el camino se cruzaron con diversas filas de monjes que entonaban canticos en tonos apenas audibles Anuel los reconoció de su etapa de novicio, contaban las hazañas de Lion El´Jonson y transmitían sus enseñanzas. Inconscientemente comenzó a entonarlas y se sintió ungido de valor.
El encapuchado se detuvo y señalo una enorme puerta de plastiacero donde dos marines hacían guardia.
Anuel se acerco y les libero de su cometido otorgándoles diversas bendiciones. Los cuatro exterminadores ocuparon su lugar y recibieron órdenes de que nadie le molestase hasta que terminase con lo que había venido a hacer.
La puerta se cerró tras el Capellán.
En el interior de la celda apresado con gruesos grilletes se encontraba aquel al que había venido a interrogar. Su porte esbelto transmitía una personalidad recia y difícil de doblegar, debajo de una túnica hecha jirones y empapada en sangre se distinguían los oscuros verdes de la servoarmadura que Anuel sentía como su propia alma. Su interior se lleno de ira al ver las señas de tan glorioso capitulo llevadas por un traidor, por un No perdonado.
Pasaron dos días antes de que el Capellán abriese la puerta. Los exterminadores no se habían movido en ningún momento, los gritos que atravesaron la enorme puerta no habían conseguido que estos se inmutasen. Salvo el ultimo que se escucho, un grito solo comparable a los que se escucharon por la agonía de Luther ante la visión de lo que había hecho a sus hermanos, al emperador y a su amigo.
El capellán portaba la servoarmadura del No Perdonado. En el interior de la celda yacía el cuerpo desnudo del prisionero y en una de las paredes diversos simbolos y marcas servían de testigos mudos de lo que había ocurrido en su interior.
Miro a los exterminadores y les transmitió las ordenes necesarias para que preparasen todo para volver al campo de batalla lo antes posible, mientras el se dirigió hacia la capilla central de la catedral. Subió solemnemente las escaleras que lo separaban del altar, dejo la servoarmadura sobre él y se arrodillo. Cogió entre sus manos el rosario y volvió a recitar los canticos que había escuchado en los pasillos de las catacumbas. El valor y la determinación volvieron a embriagar su espíritu.
Durante el vuelo de regreso fue informado de la situación en el astropuerto y de cómo las tropas rebeldes habían conseguido con ayuda conquistar alguna de las posiciones que antes de su partida estaban aseguradas. Un portal de disformidad había hecho acto de presencia frente a una de estas posiciones y de su interior cientos de marines del caos habían sido escupidos frente a las líneas de los Ángeles Oscuros. La perdida de hermanos había sido excesiva.
Las órdenes habían sido dadas y cuando la nave consiguió aterrizar cientos de Ángeles Oscuros esperaban a su líder. Mientras se dirigía a su Land Raider personal un silencio sepulcral lleno el lugar, de fondo se podían escuchar las explosiones de la batalla que se estaba librando en el astropuerto.
Cuando Anuel llego a su vehículo levanto su crozius arcanum y todos los allí reunidos vieron como una perla negra refulgía por el fragor de la batalla. Muchos sabían lo que aquello significaba.
-¡Nosotros fuimos creados los primeros y hemos de dar ejemplo ante nuestros hermanos!-Un grito ensordecedor acompaño a las palabras del Capellán mientras cientos de marines se dirigían hacia, ahora, una victoria segura.