Tuve que hacerlo. No pretendo justificarme pero usted hubiese hecho lo mismo. Todos tenemos un limite y el mío fue sobrepasado aquella mañana. Ahora, me arrepiento.Esa mañana me encontraba colocando unos paquetes de beicon cuando apareció el. En el barrio le conocen con el nombre de Don meliton aunque no tiene ningún gato. Entro sin dar los buenos días y aunque eso no me importa porque afuera estaba haciendo un frió que congelaría a un pingüino si existiesen en Madrid. eje lo que estaba haciendo para despacharle antes de que se encendiese un cigarrillo por que sabiendo que no se puede fumar el lo hace solo para llamar la atención. Llegue tarde, ya lo traía encendido en la comisura de la boca . Me pidió tres litros de leche, un zumo de litro y dos huevos Kinder. Mientras cogía los huevos que los tenemos colocados encima de una estantería para evitar que los niños se los llevasen accidentalmente me informo de que todos traen las mismas sorpresas. - Pon cuidado que siempre me los das repetidos- me dijo. Pero el detonante llego cuando me pidió un bote de mayonesa. Solo tenia grande y pequeña, muy bien colocadas se veía perfectamente que no tenia otras. Pues el quería el frasco mediano. Le enseñe los dos frascos, uno era grande para el , el otro era pequeño. Me recordó que lo había pedido mediano. Justo en aquel momento estalle. Baje a la cueva. Entre en la habitación donde tengo guardado los cuchillos de deshuesar jamones y la motosierra que todo buen tendero tiene para cuando su paciencia llega a un limite. No dude, lo tenia decidido y asumiría todas sus consecuencias. Lo cogí y subí las escaleras con una risita cínica reflejada en mi cara.El estaba esperándome. Tenia otro cigarrillo encendido. - ¿Me has traído el frasco mediano?- Dijo mientras un hilo de humo abraza a los chorizos que tenia colgados encima del mostrador.- No, tengo algo mejor para usted- Le dije.Le enseñe lo que le había ido a buscar.-¿Es para mi?- pregunto dubitativo.- Por supuesto, usted se lo merece.Le di mi mejor gato caza ratones y el acepto el regalo muy contento. Pago la compra y ambos se fueron.Ya se sabe que todo aquel que se llame Meliton esta unido a los gatos y no puede resistirse a tener a uno de ellos. Ahora estará ocupado y yo podré dar salida a unas latas de comida de gato que tengo en el almacén.Como ya he dicho me arrepiento de haberle dado a Misifu. Es muy duro seguir las recomendaciones del psiquiatra de que no haga lo que se espera de mi cuando se me crispan los nervios. Pero es que él se encargaba de que no hubiese ratones en la cueva. Ahora tengo que ocuparme de ellos ayudado con la motosierra.
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